
En los espacios de alta concurrencia, como centros comerciales, gimnasios, oficinas o escuelas, la gestión del espacio en los aseos es uno de los mayores retos, pues no solo hay que crear separaciones, sino escoger con sumo cuidado un material que sea duradero, estético e higiénico.
Y es aquí donde entra lo que se conoce como cabina sanitaria, un sistema de compartimentación modular que ha revolucionado la forma en que entendemos los baños colectivos. Ya no se usan tabiques de obra como antaño, sino que se opta por soluciones más ligeras, rápidas de instalar y, sobre todo, resistentes.
En este sentido, las cabinas fenólicas para baños se han consolidado como la opción preferida por arquitectos y reformistas, ofreciendo una respuesta técnica superior a las exigencias de humedad y uso intensivo de estos entornos.
¿Qué es una cabina sanitaria?
Por cabina sanitaria se entiende un sistema de compartimentos modulares que están diseñados para crear espacios de aseo, como las cabinas de los inodoros, las duchas o vestidores.
Al contrario de lo que se hacía antiguamente, en el que se utilizaban tabiques de ladrillos para crear las separaciones, se utilizan paneles más ligeros, pero que son bastante resistentes, que se elevan sobre patas y están sujetos con herrajes para anclarlos a la pared y la estructura de mantenga.
¿Para qué sirven?
La función principal de las cabinas sanitarias es garantizar la privacidad del usuario en entornos de uso compartido.
Pero hay otras muchas razones para instalarla como:

Optimización del espacio
El grosor es más reducido que el de un muro de tabique, generalmente entre 12 y 13 mm, por lo que se pueden instalar más compartimentos en menos metros cuadrados.
Son más higiénicos
Como están más elevados, dejan un espacio libre en la parte inferior que permite que el agua, la humedad y los productos de limpieza fluyan por todo el suelo del baño, lo que elimina los rincones en los que se pueda acumular la suciedad y los malos olores.
Reduce costes en reformas
Como no hay que preocuparse por levantar o tirar tabiques, se agilizan las reformas que se realicen en las zonas de aseo. Y como se montan en seco, el baño puede estar listo casi de inmediato.
Protección contra el vandalismo
En lugares con mucho tránsito de personas, los materiales se dañan con suma facilidad. En este aspecto, las cabinas sanitarias sirven como barrera de alta resistencia frente a golpes, arañazos o el uso constante de productos químicos de limpieza.
Mejor ventilación
Una de las grandes ventajas de las cabinas sanitarias es que mejoran la ventilación, ya que no llevan hasta el techo, lo que permite que circule el aire por todo el recinto, evitando la condensación de favor en zonas de duchas y mejorando la calidad ambiental del espacio.
¿Qué componentes forman una cabina sanitaria?
Cando las vemos instaladas, nos parece que se trata de una estructura sencilla, pero no, hay muchísimos elementos que componen todo el montaje:
- El cuerpo son los paneles fenólicos, fabricados con resinas termoendurecibles de alta densidad, que resisten la humedad, golpes y el desgaste.
- Lo normal es que estén ligeramente elevados por unas patas que se fabrican de acero inoxidable. Generalmente son regulables, para poder colocarlas según las necesidades del establecimiento.
- Para su instalación se utilizan perfiles de aluminio para fijar los paneles a las paredes, además de para unir los paneles entre si.
- Las puertas son sujetadas por bisagras de acero inoxidable, que puedan resistir la humedad.
- En algunos lugares, sobre todo públicos, cuentan con cerradura que indica si la cabina está libre u ocupada.
Aparte pueden incluir otros elementos que sirvan de apoyo para los usuarios, como barras de sujeción cuando se trata de una ducha o con barras a los lados del inodoro para personas con movilidad reducida.
¿Por qué elegir los paneles fenólicos antes que otros materiales?
Hay quienes siguen optando por los muros de ladrillo con azulejos para baños o incluso utiliza otros materiales para las cabinas sanitarias como el acero.
Sin embargo, no es la opción más práctica y la ganadora siempre serán los paneles fenólicos. ¿La razón?

Son inmunes a la hinchazón
Al contrario que otros materiales artificiales, como la madera aglomerada o el DM, los paneles fenólicos son no porosos, es decir, que aunque estén en contacto directo con el agua de la ducha, o con vapor, no se hinchará ni se pudrirá.
Son muy resistentes
Antes hemos dicho que el grosor de este tipo de paneles para construir las cabinas sanitarias suele ser de 12-13 cm. Igual piensas que eso es muy poco y que apenas podría aguantar nada.
Nada más lejos de la realidad, son muy resistentes pues la superficie está impregnada con resinas de alta presión, lo que hace que un panel fenólico de gran calidad sea irrompible e imposible de doblar.
La opción más higiénica y antibacterias
En los espacios dónde va a haber mucho tránsito, como las duchas de una piscina o un baño público, hay que pensar en la higiene y como combatir las bacterias.
La superficie del fenólico es tan compacta que no permite que las bacterias, el moho o los hongos penetren en el material. Además, resiste el uso de desinfectantes fuertes y productos químicos agresivos sin perder el color ni la textura.
Fácil de limpiar
A veces por mucho que lo intentemos no podemos hacer nada y nuestros espacios sufren actos de vandalismo, como pintadas con rotuladores o pinturas con grafiti. Sin embargo, una cabina sanitaria con paneles fenólicos es muy sencilla de limpiar usando agua caliente con algún producto, cosa que no podrías hacer en una pared de ladrillo o de madera.
Apenas necesita mantenimiento
Al contrario que otros materiales, como este material no retiene el agua ni la suciedad, no necesitan tanto mantenimiento. Es más, son muy sencillos de limpiar.


