
A la hora de diseñar y distribuir una oficina, son muchas las cosas en las que hay que pensar; que las oficinas tengan el tamaño adecuado, que cuenten con insonorización, haya una zona de descanso… Pero, hay un factor clave en la que la mayoría de las personas suelen fallar, y es en pensar en la iluminación.
Una mala iluminación es una fuente silenciosa de fatiga visual, provocando dolores de cabeza y disminución de la productividad del equipo. Ahora bien, contando en la oficina con un diseño lumínico inteligente, que priorice la iluminación natural, transformará el ambiente de trabajo en un lugar óptimo para rendir al máximo.
Vamos a explicaros como aprovechar al máximo la iluminación natural en la oficina, desde la instalación de mamparas de oficina para que deje pasar la luz, a controlarla para que no resulte molesta. Así como también os enseñaremos a usar la luz artificial para que no resulte molesta y los trabajadores puedan seguir rindiendo al máximo en la tarde-noche.
¿Por qué la iluminación natural es tan importante en una oficina?
En realidad, la luz solar es indispensable en cualquier entorno, ya sea laboral, nuestro hogar, educativo… Es un recurso esencial que afecta directamente a la salud, el rendimiento y, sobre todo, la economía de la empresa.

Veamos cuáles son sus beneficios:
Mejora la salud y el bienestar de los empleados
Por supuesto, el primer beneficio es que ayuda en el estado de salud y de ánimo de los empleados.
Por ejemplo, ¿sabías que la luz natural ayuda a regular el reloj biológico interno? Esto se traduce en mejor calidad del sueño, lo que supone que la melatonina se potencia por la noche, y al día siguiente el empleado está más alerta y con más energía.
Además, la luz del día ofrece un espectro completo y más suave que la mayoría de las luces artificiales, como los fluorescentes o las LED, minimizando la tensión ocular y los dolores de cabeza que están asociados a una iluminación deficiente.
Por último, la luz solar favorece la síntesis de la vitamina D, que está relacionada con la reducción del estrés y la mejora del estado de ánimo.
Mayor productividad en el entorno de trabajo
Con una iluminación adecuada, en el entorno de trabajo notarás que:
- Los empleados rinden más, cometiendo menos errores y son más rápidos a la hora de realizar tareas cognitivas.
- La calidad de la luz natural ayuda a mantener la atención, lo que es vital para realizar tareas largas delante de la pantalla.
- Mejorando el entorno laboral, ayuda a mejorar el bienestar general, lo que se traduce en menos tasas de absentismo y menos bajas.
Ahorro para la empresa
Por supuesto que también se traduce en un ahorro para la empresa, sobre todo en el consumo eléctrico.
Al provechar la luz natural por más horas, se usa menos iluminación artificial, así que la factura de electricidad se reduce.
Mejorando la iluminación de la oficina
Ahora vamos a trabajar para mejorar la iluminación de la oficina, ¿estás preparando? ¡Toma nota de los consejos que vamos a darte!
Mamparas de oficina de cristal
Si vas a dividir la oficina por oficinas, o algunas salas van a estar separadas del resto, te aconsejamos que optes por las mamparas de cristal para oficinas.
La razón es sencilla:
- Permite una distribución sin barreras, ya que el cristal permite el paso de la luz desde las ventanas al interior de la oficina, iluminando oficinas y zonas de trabajo centrales.
- Las mamparas de cristal también pueden ofrecer privacidad a los usuarios de las oficinas, y se pueden colocar vinilos, como por ejemplo los vinilos esmerilados para que no se vea el interior.
- Las mamparas de doble cristal ofrecen una estética minimalista y profesional, ofreciendo un aislamiento acústico superior al de las paredes convencionales.
Distribuyendo el espacio
Por supuesto que la distribución del espacio es fundamental para ayudar a que pase tanta luz como sea posible, y esta llegue a todos los empleados.
Para ello:
- Los puestos deben ubicarse cerca de las ventanas, de forma que se eviten reflejos directos en las pantallas.
- Los puestos que estén orientados a las ventanas deben tener lamas o estores.
- Los espacios que no necesiten tanta luz deben estar en el núcleo interno del edificio.
El color influye
Puede que no lo parezca, pero el tipo de color con el que se pinten las paredes influye mucho en como se percibe la luz que entra por la ventana.
Para reforzar la iluminación natural se suelen elegir colores claros y neutros, como por ejemplo los tonos blancos o muy claros. Ahora bien, si entra muchísima luz, y quieres reducir un poco su efecto, puedes optar por tonos más oscuros como el negro, o tonos que recuerden a la madera.
Cortinas o estores para controlar la entrada de luz
Está muy bien dejar entrar la luz dentro de la oficina, pero habrá horas en las que puede resultar molesto, sobre todo en los meses de verano.
En estos casos, añade cortinas o estores a las ventanas, para que se pueda regular el paso de la luz.
Diseño minimalista
A la hora de decorar y diseñar tu oficina ten siempre en mente el clásico: menos es más.
No sobrecargues el espacio, teniendo lo justo y necesario en la oficina para trabajar, pero sin cargarla demasiado. Un espacio demasiado cargado también afecta a la iluminación natural, por ejemplo, tapando las ventanas con accesorios o las paredes de cristal que den a los pasillos con muebles.

¿Qué tipo de iluminación debe tener la oficina?
Si ya está todo claro con la iluminación natural, ¿qué te parece si vamos con la iluminación artificial?
Primero de todo, debes saber que existen tres tipos de iluminación en una oficina:
Luz general
La iluminación general para oficina es aquella que aporta una luz uniforme en todo el espacio de trabajo, usándose para evitar sombras y contrastes demasiado fuertes.
Es decir, es la iluminación que se coloca en el techo para que ilumine toda la zona del trabajo, generalmente con tubos o luces empotrables.
Luz focal
Esta se utiliza para centrarse en un punto en concreto de la oficina, generalmente sobre la mesa o el teclado. Se suele usar para cuando anochece antes o enfocar una zona de trabajo en concreto, como puede ser una zona de la fábrica o el almacén.
Luz decorativa
Esta se usa para crear ambiente y para ahorrar en luz focal o general. Se puede incorporar en los muebles, para iluminar levemente el espacio de trabajo y que se convierta en un espacio más acogedor.
¿Cuál es la mejor luz para la oficina?
Esta es una gran pregunta, y la respuesta es que depende del momento del día:
Durante el día
En las horas que haya sol, hay que aprovechar al máximo la luz natural que entra por las ventanas siempre que sea posible.
Cuando haga mucho calor, o sean horas muy fuertes, baja el estor o corre la cortina, pero que no sean demasiado gruesas para seguir dejando penetrar la luz. En zonas de trabajo más oscuras, como almacenes y demás, la luz debe ser general para iluminar toda la estancia y que todos los empleados puedan ver bien.
Durante la tarde
Cuando el sol comienza a esconderse es mejor una iluminación general o decorativa si todavía hay varias horas de sol. Recuerda, siempre hay que aprovechar al máximo la luz natural.
Atardecer o la noche
Cuando el sol comienza a ocultarse hay que hacer dos cosas:
- La iluminación general para espacios de trabajo grandes, como pueden ser un almacén, una zona de archivo, la zona de oficina si vas a tener una reunión.
- En el caso de estar trabajando en tu oficina, o que haya poca gente en el despacho, usar una lámpara de mesa, nunca una iluminación focal de techo. De este modo, se ilumina la zona de trabajo, y no se te cansará tanto la vista.


